Aprendimos… por las malas.
El pasado fin de semana hice la primera salida a calle con las pinzas-prototipo en la boca de Metro Paral·lel (Barcelona). Resultado honesto: pésimo. Mucho tráfico de gente, pero nadie se paró a preguntar ni a mirar con detalle. Aun así, es un dato valioso: el set-up actual no capta la atención en 3 segundos, que es lo que te concede la calle.








